lunes, 15 de abril de 2013

Dante Notari Santos


Dante Notari Santos
Abril 2013

Inauguración Caminito Salvador Allende. Viena 02.09.2005
Eso de ser libertario, anarquista y soñador, por lo tanto socialista, es una cosa congénita, hereditaria, está en mi ADN. Es una historia que creo comienza en la mitad de 1800,  en una - en esos tiempos- caleta llamada Ilo al sur del Perú. Es ese el lugar de origen de mi familia. Del lado materno. Ahí nació doña Francisca Manriquez, hija de una india y de un español. De temperamento fuerte, mandona y de toma de decisiones muy rápida. Arrastró a su esposo- Juan Fernández- y a sus dos hijos, bueno una hija y un hijo a Chile, a las minas de salitre. Rápidamente se sumó a los movimientos de un sindicalismo naciente.

Se transformó en el correo viviente de una oficina a otra, cosa que a mi bisabuelo no le agradó en absoluto. Así bajó a Iquique en ese aciago día de Diciembre. Sobrevivió a la matanza y fue a refugiarse a Antofagasta. En Antofagasta empezó a organizar grupos de mujeres para luchar por sus derechos. En ese puerto contrajo matrimonio su hija- mi abuela- Felia quién casó con un gallego. Y ahí nacieron mi madre, una tía y un tío. Con la muerte del salitre la cosa se complicó mucho y a mi bisabuela se le puso muy pesada la pista y decidieron emigrar a Santiago.

Corría 1930. Pronto las dos, madre e hija, se sumaron a grupos que hablaban de socialismo y de las Menchis. 1932, Grove asalta el palacio de invierno y mi abuela y su madre desfilan y piden fusiles para defender la revolución.

En 1933 concurren a la formación del PS, primero en el centro de Santiago, fundamentalmente con los canillitas a quienes les vendían te o café y sándwiches en la puerta del Mercurio en las mañanas. Luego organizan la seccional de Conchalí del PS y pasan a formar las milicias, con sus uniformes y todo. De Conchalí mi bisabuela regresa a Perú con su hijo Juan.

En Chile, en Vivaceta, mi abuela con sus dos hijas y un hijo se suman al trabajo de construir partido junto con un fuerte contingente de inmigrantes anarquistas de origen español e italiano. Salen a las calles- las calles son del pueblo, era la consigna- luchan contra el nazismo y sus aliados el PC, con los guardias blancas y la policía.

 En el año 1952 el PS se divide y se van con Allende. A esas alturas mi madre se casó con un inmigrante italiano- Augusto Notari- militante del PS y que a mediados de los 40 fue expulsado por Raúl Ampuero sumándose al trotskismo.

Nací el año 1942 y como se puede ver, traía el virus de la rebeldía en el ADN. Mis primeros pasos en la vida los di dentro del PS. Mi madre- Antonia Santos y mi abuela cuando iban al local del PS en calle Catedral 1413 me dejaban al cuidado del compañero Valenzuela y de su compañera Fresia, matrimonio joven cuidadores del local y que ya tenía dos retoños. Valenzuela al día del golpe se jugó la vida en San Martín. Le entregó todo al partido. Murió olvidado. Nadie quiso acordarse de él. Entré realmente a la política militante en el año 1957. La matanza del dos de abril de ese año me decidió. E ingresé al PS, primera comuna de Santiago y ya convencido que el poder se adquiere por la vía revolucionaria. Los métodos lo diría la historia. Ingresando a la FJS, a los pocos días los compañeros del Regional Santiago de la FJS, recuerdo a Hernán del Canto, Juanito Morales, Manuel Cantú, Marcelo Zenteno, Raúl Diaz por nombrar algunos, me dieron la tarea de organizar la juventud del primer distrito de Santiago.

A principios de 1958 dejé los estudios secundarios y me fuí a trabajar en la construcción. Formé los comité de obra, hicimos huelgas con toma del lugar de trabajo. La lectura y los compañeros adultos fueron mi escuela de cuadros, sobre todo en la quinta comuna de Santiago, hoy Independencia. El trabajo de construcción de partido, en la base social, poblaciones, sindicatos, campesinado etc. fue consolidando mis idearios socialistas.

De la Quinta Comuna nos fuimos a Barrancas- Regional Norte- a esa altura había terminado mis estudios secundarios como alumno libre, dado el bachillerato, luego de un breve paso por el magisterio, entré a trabajar al Servicio de Tesorerías de la República. Fui electo Presidente de la Asociación de Trabajadores de Tesorerías de la Provincia de Santiago y como tal nos enfrentamos a Eduardo Frei Montalva y a su Ministro de Hacienda el facho Andrés Zaldívar. Visité casi todas las comisarías de Santiago. Siempre detenido por hacer propaganda sin permiso.

Al igual que mis antepasadas, el enfrentamiento en las calles con el momiaje y su brazo armado, la policía, eran cotidianas. Las calles son del pueblo. A tomarse la calle. Y eso que estaba contra las elecciones. Recuerdo con mucho cariño a Carmen Lazo, Eric Schnake, Arturo Yussef quienes siempre nos sacaban y luego se " rajaban" con café y sanguchitos.

Mi bautismo de fuego, fue para la elección presidencial de 1958. En ese tiempo éramos, diríamos, los últimos milicianos. Los jóvenes de la Quinta Comuna. Camisa de acero, pantalón azul, coscacho con la estrella roja y cinturón de suela con la insignia del partido en la hebilla. Y banda de guerra. 1958. José Rodriguez Corce era el último comandante de las "milicias". Nos entregó unos " fierros" y nos mandaron a los establos del Club Hípico donde se suponía que estaban comprando votos. Para el caso de una retirada estratégica teníamos a disposición dos autos. Bueno, los alessandristas no eran tontos o por lo menos no tanto como nosotros y nos olieron inmediatamente y nos agarraron a balazos. Lo claro es que se nos olvidó que estábamos artillados y corrimos a los autos los cuales al primer balazo se dieron a la fuga. Quedamos a pie y tratamos de arrancar. En eso llegó un auto con el compañero " Choro" Perez quien nos sacó del atolladero.

Con los hermanos Almeyda, Videla Steffoni, Oscar Weiss, Enrique Reyes se creó el Instituto de Formación  Política Marxs-Engels del Regional de Santiago. Ampuero lo rebautizó con el mote de " Merenge". En el Congreso Regional de Santiago en Enero de 1964, Raúl Ampuero movió todas sus fichas para ganar ese Congreso. O lo ganaba o lo quebraba. Quedó un tole tole en que se pusieron a prueba hasta los puños. Resultado. La Izquierda Socialista con Clodomiro Almeyda a la cabeza ganamos el Congreso, pero Ampuero- mal perdedor-expulsó por decreto a dos militantes de la Quinta Comuna: Fidel González y Dante Notari. A esas dos expulsiones siguieron otras y renuncias al PS. Ampuero dijo que había limpiado el Partido de esa " maleza". Terminamos haciendo la campaña por Allende en el Movimiento Independiente de Izquierda (MIDI) fundado por Ana Eugenia Ugalde, Guillermo Garcia Bhurr entre otros.

El Congreso General de Concepción (creo 1966) nos rehabilitó y Aniceto Rodriguez nos abrió las puertas. En el año 1967 nos fuimos a vivir a Barrancas. Que para efectos partidarios tenía dos seccionales: Barrancas Sur y Norte. Nos encontramos con un fenómeno parecido a la Quinta Comuna donde el Partido eran dos familias. Al cabo de un año teníamos  a más de 200 militantes con núcleos entre ferias libres, cerveceros, panificadores, trabajadores de la salud ( hospitales J.J. Aguirre, Roberto del Rio y San José, consultorio Nro. 2, etc.). En Barrancas Sur era lo mismo: dos familias eran todo el partido y con un fichero de cerca 150 nombres. Se nos acercaron unos compañeros, Pacheco, Walter Alvarez, Julio Durán que con nosotros cuatro, mi madre, mi hermano Augusto, nuestro medio hermano Francisco Melo y yo formamos el núcleo Lenin en nuestra casa y nos lanzamos a formar partido. En un año teníamos a cerca de 20 núcleos  en las poblaciones, en los fundos, en ferias libres y colegios, tomas de terrenos.

Le disputamos manzana a manzana a la DC el terreno y se lo ganamos. Hicimos trabajos partidistas en Maipú, Curacaví, Quinta Normal. Así llegamos a ganar el Congreso Regional Norte el año 1970 y lo  perdimos en Enero de 1973. Durante el paro de los camioneros organizamos el Abastecimiento Directo, una forma distinta a las JAP dominadas por el PC y a la Canasta Popular impulsada por el PS. Vinculamos a todos los vecinos en su organización, control y distribución de los alimentos. Aquí un aro. Debo rendirle un homenaje al compañero latinoamericano nacido en el Perú, Marcos Rojas que ha fallecido este 5 de Abril. Fue una pieza muy importante en esa tarea.

A raíz del tanquetazo la Seccional Barrancas Sur se sumió en una casi clandestinidad. Abandonó el local, la documentación partidaria fue repartida entre 5 compañeros, ninguno de la dirección seccional y tratamos de cambiar nuestras rutinas. Creo que eso nos ayudó bastante. Buscaron el local y lo encontraron vacío. La documentación fue destruida ese 11 de Septiembre a partir de las 22 horas.

La Casa de la Cultura (hoy Municipalidad de Pudahuel) se transformó en casa de torturas y ejecuciones. Ningún compañero que cayó ahí habló, fuese del PS, MIR, PC o DC. La población nos protegió en los primeros días. Luego el terror, el miedo hizo que fuésemos quedando solos.

El día del triunfo, el 4 de septiembre de 1970. Esa noche caminé por el centro. No estaba contento. Sabía que el enemigo no nos iba a permitir avanzar. Que esa noche se iniciaba el golpe de estado. Trabajamos duro. Sabíamos que sólo podríamos parar el golpe con la movilización de las masas. Nunca creí en los guerrilleros, elite combatiente. Los vi en Temuco para el Plan Cautín. Siendo miembro del  Comité Regional Norte (antes del golpe) me tocó la toma de Maipú, Barrancas y Renca y echamos a andar las comunas obreras-campesinas como base de Poder Popular y capaces de parar el golpismo y asumir el gobierno local. Lamentablemente se impuso la idea de los Cordones Industriales, y nuestro  trabajo quedó en nada, especialmente al perder el Comité Regional. Vino el golpe. Ese día tratamos de hacer algo, pero el compañero Allende había desmovilizado al pueblo y sólo nos quedó tratar que el PS  no se disolviera y el hacer algunas locuras suicidas.

Luego el exilio.

Pero ese ya es otro capítulo-

El socialismo lo llevo en el ADN, en los genes.



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