domingo, 28 de abril de 2013

Rescatar la obra de Allende



Adolfo “Huaso” Lara Bustamante
Abril 2013

Soy socialista por convicción. 

Tengo un peso de la tradición familiar que ha influido para no abandonar el Partido a pesar de no compartir la conducción de este.  

Soy inconformista y optimista a la vez.

Nací en 1941 un 31 de Mayo en Colbún provincia de Linares, hijo de María Bustamante Bustamante y Manuel Lara Sobarzo. Fuimos cuatro hermanos tres hombres y una mujer. Mi padre era un pequeño agricultor y tenía un negocio con frutos del país.

Mis padres fueron fundadores  del Partido en Colbún, además mi papá formó varios sindicatos campesinos siendo un gran dirigente político y sindical el fue reconocido por el pueblo, eligiéndolo durante muchos periodos Regidor.

Con el ejemplo de ellos chiquitito a los 14 años ingresé a la Federación Juvenil Socialista, FJS.  Estudie en la Escuela Rural de la Guardia de la Comuna de Colbún y después en la Escuela Agrícola de Panimávida  y finalmente en la Escuela Agrícola Pedro Aguirre Cerda de Romeral de Curicó. Ahí concurrí a la fundación de la Federación de Estudiantes Curicanos.

Razones familiares hicieron que nos trasladáramos al Teniente ingresé a trabajar de obrero y al poco tiempo me convertí en dirigente del Sindicato Industrial Sewell y Minas, el sindicato tenía 3.500 socios y éramos cinco dirigente encabezados por Héctor Olivares.

En 1967 soy elegido miembro del Comité Central de la FJS y en el Congreso de La Serena en 1971 miembro del Comité Central del Partido, paralelamente Secretario Regional del Partido en O’Higgins. En el ámbito laboral, me desempeñaba como Jefe  Zonal de Desarrollo Campesino. En el momento del paro de los camioneros fui nombrado por el Presidente Salvador Allende interventor de camiones para garantizar que no paralizara la producción en el Teniente.

Participé en la expropiación de fundos en las provincias de O’Higgins y Colchagua junto con muchos personeros, entre otros, con Pepe Zalaquett.

Llega el golpe y fui apresado el 17 de Septiembre, estuve en 5 Consejos de Guerra en tres de ellos me condenaron. En el primero me dieron pena de muerte, en los siguientes las penas fueron disminuyendo hasta que me condenaron a expulsión por 16 años del país.

Estando en el exilio me enteré que me habían rebajado la pena a ocho años pero con prohibición de ingreso al país.  Finalmente, me autorizan ingresar al país en la última lista, cada seis meses venía a  Chile hasta que el año 91 me quedé definitivamente en Chile.

A mi retorno, tuve el triste privilegio que se me quitara la ciudadanía y por tanto quedé inhabilitado de trabajar en la administración pública. Solo el Senado estaba facultado para reponerla lo que ocurrió tras muchos trámites y dificultades.


Para mí es muy importante señalar que, en el exilio fui representante del Partido Socialista en Suecia y posteriormente Secretario Regional Europa y África del  PS liderado por Carlos Altamirano Orrego.

Yo creo que en forma equivocada se ha culpado a la Dirección del Partido emanada del Congreso de La Serena, de haber abandonado a Allende. Ninguna Ley que el Presidente Allende impulsó, el Partido dejó de apoyar.

Tengo una tesis de por qué se culpa a la Dirección de La Serena. La Democracia Cristiana tiene que exculpar su responsabilidad y exagerar los posibles errores que cometió el Partido. Esto ayudado por sectores del propio Partido Socialista que han exacerbado la política de acercamiento a la DC. Por ejemplo, solo hemos culpado a las FFAA y no a los civiles que tuvieron responsabilidad en pavimentar que eso ocurriera. Por eso ha sido tan importante culpa a Altamirano.


Me gustaría que las nuevas generaciones recuperen el legado de Salvador Allende. Muchas veces se destaca el 11 de septiembre pero se olvida, por ejemplo el 11 de Julio de 1971 Nacionalización del Cobre por Ley aprobada por unanimidad del Congreso Nacional.

Las razones por las cuales me hice socialista siguen vigentes: luchar por la justicia social.

¡A rescatar la obra de Salvador Allende!

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